domingo 19 de febrero de 2012

El hombre nace bueno...

El hombre nace bueno...

La gran mayoría de las veces relaciono todo lo que escribo
con hechos que me suceden a diario, 
con pequeñeces que no son tomadas en cuenta, 
con cuestiones que escapan a lo rutinario.
En el negocio me ha tocado atender a todas clases de gentes, 
no hay distinciones, no hay nada como tratar a todos por igual
logrando distorsionar un poco la realidad, 
logrando cierto equilibrio simétrico entre unos y otros...
Sin embargo, ayer, me toco atender a un muchacho 
con capacidades diferentes, entró a comprar dulces, 
se lo atendió normal como a todos,
con el atenuante de una paciencia un poco mas holgada
que la acostumbrada...
Él pedía y pedía, por más que no me hubiese pagado
lo mismo le hubiese dado lo que pedía, 
no porque no me importe el dinero, 
no porque sea diferente, si no, simplemente
por tratar de ser lo más normal posible dentro de este mundo.
Cuando tenía la bolsa llena de dulces, no le quise vender más
porque consideraba que era mucho para él, esa cantidad, 
y me pidió un poco más, se lo di, le dije que se lo regalaba, 
pero el se negó a irse sin pagar, 
hasta diría que se ofendió por mi acción.
Entre que buscaba las monedas para pagarme, 
me invadió una sensación de enorme congoja, 
y las lágrimas no tardaron en brotar, 
trate de aguantar y no pude, llore....
Mi hermana que se encontraba en la caja vino a consolarme, 
no podía creer la humildad, la honradez, y el orgullo que tenía 
ese muchacho, y pensaba en este mundo y a todos
los que no pagan por las cosas, los que roban
y los que tratan de hacer sentir a personas diferentes, como ésta, 
en justamente diferentes, inferiores ante sus ojos.
Es increíble como cambia el mundo cuando hay gente buena, 
es inconcebible la cantidad de humanidad que hay en alguien,
y es incomprensible pensar que el hombres es bueno, 
y al mismo tiempo pensar que los mismos hombres 
conviertan a otros.... en malos.


Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

jueves 9 de febrero de 2012

Soy uno de los matones del barrio...

Soy uno de los matones del barrio...

Cuando se creo la Sociedad de Naciones, 
se soñaba con un mundo sin conflictos, 
con un ideal que se considera utópico, 
puesto que este intento de organización supra-nacional
no logro evitar la segunda guerra.
Luego, después de la masacre del conflicto bélico, 
se puso en marcha otro "intento"
creándose la Organización de las Naciones Unidas,
más conocido como ONU, con 5 países inamovibles, 
con derecho a veto y a inmiscuirse en lo que consideren
pertinente para sus intereses.
Entre estos países se encuentra el Reino Unido, entre otros: 
Estados Unidos, Francia, China y Rusia.
Parece una ironía que en plena era de la supuesta razón, 
de una diplomacia que supera a la barbarie
en la que se mueve y con la cual se formo el mundo actual, 
sigan con colonialismos y ejerciendo una hegemonía
que los hace, simplemente, bárbaros.
¿De qué vale ir a exigir a la ONU por las Malvinas?
Si un veto es más que suficiente para acallar
las voces de 40 millones de argentinos.
¿De qué vale querer recuperar algo que es inherente
al territorio argentino? cuando tenemos el derecho, 
la obligación de hacer valer nuestros derechos, 
derechos que chocan contra los intereses de los ingleses...
No hay peor poder que el poder ejercido por la violencia simbólica, 
con la cual se usurpo a las Islas Malvinas, 
y con la cual creo una resistencia argentina por defender lo suyo, 
lo nuestro, lo de todos, no hay poder sin resistencia.
Veremos que pasa con gritos silenciados, 
con deseos de soberanía truncados,
veremos que sucede con un país que se cree superior, 
utilizando la fuerza como recurso precursor de su poder, 
creyéndose un matón más, piensa que puede... mandar.




Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

jueves 2 de febrero de 2012

Volveré a enamorarme...


Volveré a enamorarme…

Volveré a enamorarme y me sumergiré de nuevo en tus ojos  negros,
me dejaré llevar sin razón hacia donde dicte éste corazón,
amaré como ame alguna vez,
volveré a cometer la misma historia… al entregarme solo a una persona.
Estoy dispuesto a perder mi libertad,
no deseo nada ni a nadie más,
consumo mis ideales en tu ser,
imagino amarte de nuevo para volver a renacer…
Viviré en cada una de las caricias que me des,
en cada beso, en cada amanecer,
en las tardes que miremos,
en las noches en donde nos consuma el deseo…
Ay amor mío que esperas para sumarte al delirio,
al rezo de las noches pidiendo por el destino,
al soñar despiertos por el amor, por ese amor
que es… correspondido.

Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

miércoles 18 de enero de 2012

Prefiero...

Prefiero...

Estoy esperando, penitente y estático, 
prefiero quedarme de esta manera, 
libre para esperarte, me hice amigo de la soledad, 
hasta el día en el cual aparezcas...
Sigo llenando mi corazón de ideas locas, 
de besos apasionados y tiernos, 
de atardeceres juntos, de noches de fuego, 
de amaneceres eternos...
En algún lugar estarás y heme aquí amándote
de una manera alocada, con una pasión que carcome mi razón, 
con deseos extravagantes de amarte más allá de la vida, 
más allá de lo que se puede tocar, más allá de la eternidad...
Me desvivo pensando e imaginando
miles de formas para demostrarte cuanto te amo, 
porque aunque no estés debo imaginarte... a mi lado...
Quisiera compartir contigo mis gusto, 
escuchar el sonido del silencio o alguna melodía, 
comprender que no hay nada más bello
que estar callados, pero en tu compañía...
Prefiero seguir divagando y soñando,
prefiero seguirte... esperando.


Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

martes 17 de enero de 2012

Hay algo más...

Espero encontrar detrás de miles de rostro, tu rostro,
esa cara que me haga creer de nuevo en el amor, 
en ese amor tan anhelado que llevo años esperando,
sigo siendo fiel a esa mujer que no está...
Se que en ella se esconde el secreto del amor, 
que nace de sus manos, que enciende mi fuego interior, 
que enciende mi amor, 
para unirse con el de ella, siendo solo tu... y yo.
Hay más de lo que puedo ver con mis ojos, 
hay más de lo que pueda esperar mañana, 
porque al abrir mis ojos estaré esperando tu llegada, 
porque jamás renuncie al amor... 
Jamás renuncie... a tu amor.


Fernando Alberto Rodríguez Fernández.


Cada vez más cerca de la frivolidad...

Cada vez más cerca de la frivolidad...

Es mejor verse bien, que ser una buena persona, 
con valores que sobrelleven y resalten al hombre de entre los hombres, 
es mejor tener un hedonismo tan puro para sacarse fotos, 
ponerlas y exhibirlas, recibiendo palabras que alimenten la frivolidad actual...
Todo es aspecto, todo es cascara, solo importan las formas, 
las figuras, la estética y una silueta esculpida a base de estereotipos
fijados por el sistema, por modelos que aparecen en revistas y en televisión, 
consensuando y afirmando que ser modelo, implica, solo, verse bien.
Internet mismo no escapa a esto, redes sociales, 
espontaneidad, fotos, vídeos, todos subidos a la red, 
todos para ser vistos y alimentar más lo superficial, 
ya no vale ser inteligente y educado, ahora lo más importante
es mostrar mucho mas el cuerpo, para ser aceptado...
De pronto matamos paradigmas, formas de ver y pensar, 
construimos valores nuevos, elegimos esos valores, 
el valor de educación y cultura se fue al basurero, 
lo cambiamos por un buen cuerpo...
Matamos idealismos profundos, como el amor, 
elegimos dejarlo atrás, metido en el baúl de los recuerdos, 
encima le pusimos una foto de una mujer hermosa, 
de la cual, solo queremos sexo...
Aun quedan idealistas, sumergidos en medio de tanto placer sensual, 
en medio de esa búsqueda incesante de lo bello, 
allí están, por lo bajo, esperando encontrar alguien igual a ellos,
tratando de no seguir la corriente, 
anclándose en un rincón, esperando por su ideal...


Fernando Alberto Rodríguez Fernández...

lunes 26 de diciembre de 2011

Sociedad Borderline....

Sociedad Borderline...

No hay por que asustarse ni mucho menos considerar que todo lo hecho es casual, todo tiene un por qué, todo esta constituido de esta manera, todo sirve para unirnos o alejarnos.
Las sociedades actuales, en su gran mayoría, consideran a la división de la sociedad como un todo, es decir veámoslo de este modo, todo esta hecho para dividir a las diferentes capas o estamentos que conforman una sociedad.
La misma arquitectura urbana es la que une y aleja a los sectores sociales, uno puede vivir en una zona residencial o en una villa miseria, o en un lugar donde la planificación se perdió en el trayecto entre los responsables gubernamentales y el lugar donde se asentaron familias.
Nada escapa a la división, todo divide y tiene por fin mismo consensuar una identidad entre los diversos sectores.
Incluso en las necesidades básicas también tienen esa división, pues las marcas hacen el trabajo de otros, la ropa, mientras mas cara, adquiere mayor calidad, la comida, los materiales, etc, todo tiene el atenuante de un precio por mejores servicios y/o calidad.
No es novedad el hecho de que los sectores más vulnerables sean los que no pueden entrar en ese sistema de calidad, y la informalidad en la que se mueven hacen que su ámbito social-cultural creen una identidad contraria a los que tienen la posibilidad de adquirir calidad.
La arquitectura y la división de barrios en las ciudades, no es lo único que tiene a su favor la segregación de las sociedades, el dinero, las comodidades, el confort, la calidad, todo condiciona a los civiles para entrar en una estructura, a veces, demasiado cruel para ser aceptaba con buenos términos creando conflictos sociales, con movilizaciones, muchas veces pacíficas, muchas veces... violentas.
Es la forma que tienen los segregados de hacerse escuchar, de decirles a los demás que no esta todo tan bien, que hay sectores que viven con lo mínimo, mientras otros despilfarran.
Los indignados son los que salieron a la calle este año, adquirieron una identidad producto de sus necesidades insatisfechas, contrarios al sistema político-económico-social, que gobierna la mayoría de los países del mundo, incluso en los países de otra religiones se dio la conocida "primavera Árabe" con regímenes que caían y gobiernos democráticos que subían como una salvación a la coyuntura.
Terminamos el año con voces que se oponen al sistema, con gente común que se esta hartando de sufrir y salen a pedir por lo que se les negado, pues no hay peor violencia... que la pobreza.




Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

lunes 19 de diciembre de 2011

Lejos y cerca de todo...


Lejos y cerca de todo…

Considerando que se cierra un año más, que sigue el que viene,  que seguirá el otro y así, en un devenir como pocos, en un tiempo apocalíptico, con la pasión de un Cristo convertido en mundo, con todo lo óbice que trae aparejado la aldea global.
Seguimos adelante, llevando una cruz que no es nuestra, pero que se nos fue tirada encima con pegamento, llevándonos a todos con la pesada carga, tratando de no claudicar cada vez que se hace más cuesta arriba.
Así terminamos este año, con crisis económicas, políticas, sociales, como pocas, el mundo se prepara para parir una nueva era, quizás más democrática, quizás más equitativa o quizás como es, como la que vivimos, tan desigual que provoco que haya indignados contra el sistema conocido.
El devenir es incierto, no hay futurología, no hay cartas de Tarot que me hagan tener certezas sobre lo que sucederá, lo único cierto es que vivimos en un caos asimétrico entre los que tienen y los que no tienen, con sus respectivos cambios y virajes que conllevan el futuro sin serlo.
La humanidad jamás pensó en tener todo lo que tiene, en todo sentido de lo bueno a lo malo, porque hay cosas muy buenas, como también hay cosas malas.
Como paso con Argentina en el 2.001, como sucede en varios países, todo lo que está pasando en el mundo es como un deja vú  para los argentinos, hay un modelo que está fracasando y los países europeos tratando de salvar a sus bancos sin percatarse que sin la gente, la que realmente hace un ajuste a sus bolsillos, es que la mueve a la economía, ellos se olvidan que los cargos que ocupan es para darle representación al pueblo.
Tan cerca del 1 de Enero y tan lejos de una verdadera solución a mediano plazo, veremos que sucede con este mundo, veremos si sucederá lo mismo o que, quizás, cambio, solo, un poco.



Fernando Alberto Rodríguez Fernández.