sábado, 18 de julio de 2026

Él nos unió a el mundo.

 En la historia siempre hay personas que son recordadas a través del tiempo, trazando lo mortal para convertirse en inmortales, en leyendas, mitos, cuentos, etc. 

Somos privilegiados al ser contemporáneos a ver a Leonel Messi, un jugador que se hizo mundialmente famoso por su habilidad, carisma, entrega, logros y derrotas.

Hemos visto caer, dejar de intentarlo cuando en la selección Argentina no ganaba nada, siendo que en sus equipos lo ganaba todo. Dejó la selección cuando todo el mundo lo abucheaba, cuando todos esperaban que sea el salvador de un equipo. Luego, gracias a Dios, volvió a la selección, a seguir intentándolo, a seguir tozudamente queriendo ganar un titulo con la selección Argentina.

Primero fue la Copa América, en dos ocasiones, también el Mundial del 2022, y ahora en la final del 2026, frente a España.

Que profunda es la enseñanza de jamás darse por vencido, se seguir, de intentarlo, por más que se haya caído tantas veces, siempre siguió tras su sueño, convencido de que alguna vez lo conseguiría. Logro alcanzarlo, levantar las copas como el capitán de la selección, quedar plasmado en la historia como el mejor jugador del mundo.

Pero, dentro de ése sueño logrados, consigue adeptos de otros países, admiradores de su habilidad, de su impronta dentro y fuera de una cancha de fútbol. Esas personas, indiferentemente de cualquier país, raza, color de piel, aman a la persona que los emociona cada vez que toca una pelota. Cada vez que logra un triunfo.

Messi, es más que el mejor jugador del mundo, es la persona que nos unió a todos los argentinos, que nos hace sentirnos orgullosos de pertenecer a este país, despertó un enorme patriotismo como jamás se vió, en las calles está el celeste y blanco, en las casas las banderas, en el cuerpo de nosotros las camisetas y en nuestros corazones el enorme honor de pertenecer a esta tierra bendita.

Pero, no solo es nuestra tierra, nuestros colores, nuestros logros, nuestro coraje, el que también admiran otros países, es la impronta de ver a un tipo caer tantas veces y volver a levantarse, la emoción de querer que lo logre, que lleve adelante sus sueños y en ello, nosotros y ellos, hacernos adherentes a esa sensación de ganar, de consagrarnos junto con él. 

Quizás, solo quizás, no se entienda el milagroso poder del deporte y su enorme impacto en la sociedad, ahora lo estamos viviendo, en su momento fue la idea de Nelson Mandela, cuando el mundial de Rugby fue ganado por Sudáfrica uniendo a las diferentes etnias y color de piel, en un sólo ideal de hermandad cuando ganaron la copa. Ahora se repite la historia, pero hay mil adherentes que se apropian de la celeste y blanca, países que festejan los goles y victorias de la selección Argentina, ésto va más allá de un país, es una enorme masa colectiva de amor hacia un deporte, hacia un equipo y hacia una persona.

Gracias a Dios que Leonel volvio y siguió intentándolo, porque él nos unió a todos los argentinos, él logró despertar el amor que teníamos escondido para desatarlo después de las conquistas. Realmente nos dió la dicha gloriosa de estar orgullosos de ser Argentinos, porque está vez tenemos el reconocimiento mundial de ser los mejores.

El legado de Messi es la inmortalidad cuando deje este plano, trascendiendo el tiempo y espacio. Agregando la enorme masividad de adeptos a querer ser Argentinos, despertando el amor hacia nosotros mismos, nuestra cultura, idiosincrasia, y terruño. 

¿Que más se le puede pedir a un hombre?

Si ya nos estás regalando el coraje de seguir adelante a pesar de todo, que no importa la edad, que lo único que se necesita es creer que se puede lograr, para empujar al destino si es necesario y conseguir lo que tanto se ansía.

Leo, nos haz unido de la manera más bella que puede soñarse, incluso hay adeptos que se suman a nuestro país, despertaste amor por la Argentina en el mundo, y a nosotros nos haz dejado la unión y hermandad de pertenecer a este país.

Se que levantaras la copa una vez más, quizás la última de tu ilustre carrera, pero tras levantarla a el cielo, también habrás conquistado ser el centro del milagro de encender el amor que tenemos todos los argentinos.

Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

miércoles, 21 de agosto de 2024

Amándote sin saber de ti

 Amándote sin saber de ti...


Dios debe concederme una pequeña esperanza, 

debe tenerme preparado en el futuro un halo, 

un pequeño vestigio dónde me indique

que el haber sufrido tanto no fue en vano...

Tantos años pasaron que ya pensé que lo había olvidado, 

que deje atrás todos estos sentimientos,

tantas veces me he equivocado, 

que una lágrima me recuerda cuanto te amo...

Jamás deje de hacerlo, en el fondo de mi alma

sigo sintiéndome vacío y triste,

te llevaste lo que me hacía feliz,

todo lo que me llenaba esos días cuándo estabas..

Siempre me he preguntado por ti,

porque debo amarte si no supe más,

si un día te marchaste y jamás regresaste,

porque debo quedarme con tu recuerdo...

Por qué debo amarte?

si tu ausencia es eterna, duele demasiado,

me duele haberte entregado tanto de mi,

quedándome vacío, te llevaste lo que fui,

lo que soy realmente y no éste ente triste...

Me he reprochado tantas veces por qué, 

por qué debo de amarte tanto,

por qué jamás has regresado,

por qué quede atado al pasado...

Por qué tengo esta maldición de haberte amado?

Dios... por qué te amo? 

Por qué te sigo esperando?....



Fernando Alberto Rodriguez. 






jueves, 27 de junio de 2024

Abrazando al destino...

 Abrazando al destino...


Ya no busco razones ni excusas, 

me halló en ese momento de la vida,

contemplando como llegue a éste instante

de completa soledad y profundo vacío.

Las decisiones del pasado me llevaron hasta aquí,

dónde no deseo darle sentido a esas preguntas

ni mucho menos sé que encontraré respuestas,

que si hubiese hecho algo diferente mi situación sería otra.

Hoy me halló así, recorriendo el camino de la vida,

sin nadie a mi lado, caminando en solitario,

a través del tiempo, el sonido de sórdidos pasos 

se convierten en ecos del pasado...

Quedan en mí los recuerdos y momentos,

la memoria me juega una mala pasada,

cada noche donde mi cama esta vacía 

y mi alma sin nada...

Me abrazo a las espinas de los instantes,

sin miedo a que me dañen,

aceptó esta realidad donde hice todo para cambiarla,

de nada valió cada lágrima, si al fin y al cabo,

termine como empecé... sin nada.


Fernando Alberto Rodriguez. 





lunes, 13 de mayo de 2024

Lleno, pero vacío...

 Lleno, pero vacío 


Vuelvo a reincidir en escribir,

por más que no lo leas, por más que lo hagas,

me debo a mi mismo estás palabras,

porque todas se refieren a ti...

Que me espera, no lo sé,

llegué hasta hoy con la firme convicción,

de seguir viviendo con la esperanza

de encontrar sentido a todo lo sufrido.

No fue fácil vivir recordando,

alejado del ayer y al mismo tiempo tan cercanos,

la realidad se trastoco con la ilusión,

hice de mis recuerdos una religión...

Nada queda de todo lo vivido,

sentimientos, emociones, todo es parte de mi,

atrás quedaron las promesas, tus palabras,

las cosas que quisimos hacer, jamás podrán ser...

Me falta entender el por qué,

por qué me torturó con volver,

por qué sigo renuente a destruir el ayer,

tal vez todo es parte de todo,

nada puedo hacer con querer borrar 

el pasado, sus ilusiones y sueños,

porque si pudiera hacerlo,

si tuviera el valor de desaparecer mi memoria,

entonces volvería a sentirme vacío de ti,

pero convencido de querer llenarme de ti.



Fernando Alberto Rodríguez.

sábado, 25 de noviembre de 2023

Canción: Yo quería...

 Yo quería...

Tantas promesas que se apagan hoy

Y no sabemos ni el por qué

Porque el amor se está muriendo, no

Tras el portón de aquel café

Tantas parejas que se aman hoy

Obscuras en su fantasía

Tantos amores se reencuentran hoy

En todas las canciones y las poesías

Yo quería parar el tiempo con tus ojos viéndome

Con las ganas de quedarme así abrazándote

Y parar aquel momento cada vez que tú te ibas

Yo quería, si quería

Yo quería cambiar el mundo pero el mundo es como es

Cuantas ganas de escarbar dentro de tu alma

Yo quería tenerte sola, y que fueras para siempre mía

Yo quería, si quería

Tantos momentos que se extrañan hoy

Tu olor, tu risa y tu alegría

Las cosas pasan y así es el amor

Mas no lo entiendo, no lo acepto, no

Yo quería parar el tiempo con tus ojos viéndome

Con las ganas de quedarme así abrazándote

Y parar aquel momento cada vez que tú te ibas

Yo quería, si quería

Y yo quería, si quería

Yo quería tenerte sola, y que fueras para siempre mía

Yo quería, si quería

Tantas parejas que se aman hoy

Y yo esta noche sin tu amor

viernes, 24 de noviembre de 2023

Cómo poderte explicar...

 Cómo poderte explicar...


Es el destino que me halle sólo,

envuelto en la soledad de mi alma,

herido de tal forma que nada mitiga

este vacío inmenso y la falta de mi amada...

He muerto por dentro tantas veces,

he renacido otras tantas que ya me olvidé

lo que era ser yo mismo, 

aunque hay algo que jamás olvidó,

algo que llevaré conmigo hasta que muera

y vuelva a revivir para buscarte otra vez...

Desde que te fuiste vivo un sufrimiento,

oculto entre la vida diaria, 

en obligaciones que hacen de mi vida

una rutina tan marcada

y al llegar la noche, veo mi cama vacía...

Si pudieras entender que el sufrimiento

que llevo arraigado en mi pecho, en mi alma,

es tan sincero que unas lágrimas ruedan por mis mejillas,

vivo con la ilusión de que regreses...

Aún sabiendo que jamás lo harás,

aún entendiendo que el destino nos separó,

cómo puedo hacer para que mi corazón entienda,

que no sé nada de ti desde hace años,

sin saber dónde estarás o que habrás hecho de tu vida,

sigo esperando una ilusión que es difusa,

que al tocarla se esfuma como la niebla,

no sé si es tarde o si estoy a tiempo,

de lograr borrar lo que llevo tatuado en mi alma.

A pesar de todos los años que van pasando,

hay algo que me empuja a seguirte amando,

no sé que fuerza invisible me motiva,

lo único cierto es que sufro cada día.


Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

viernes, 21 de julio de 2023

Siempre quedará...

 Siempre quedará...


En mi memoria lo que vivimos,

en mi mente lo que me hubiese gustado que suceda,

sólo queda la realidad,

la única verdad en dónde no estás.

Varios años pasaron, de hecho fueron demasiados,

ya no guardo esperanzas en ningún lado,

las desgaste cada noche pidiéndole a Dios

que se apiade de mí por amarte demasiado...

Suspiros, exhalaciones hechas al vacío,

por más que deseé lo que soñé,

solo queda en el eterno eco del desencanto,

en la profunda y abismal fosa de la desilución...

De qué me valió haberte amado tanto,

si al final me hallo con mis manos vacías, 

pensé que era correspondido esto que decías que sentías,

creí ciegamente en ti, hasta entregarte mi vida...

Si algún día me recuerdas, si piensas en mi por un momento,

por favor te pido que me sueltes el alma,

me devuelvas un poco de mi risa,

que me regreses mi corazón y rompas la promesa que te hice,

esa que reza de amarte toda mi vida...

Dónde quieras que estés, que estés bien,

que Dios te conceda dicha y alegría,

por cierto, llegué hasta este día,

conciente de que tú existencia está atada a la mía...

Siempre serás mía y yo de tí,

hasta que la suerte me sonría,

hasta ese instante dónde me saque la venda

que me ha cegado tantos años

o que simplemente ratifiqué lo que creia...

Pensar en que en algún momento

este amor que siento... Tu lo correspondías.


Fernando Alberto Rodríguez.