jueves, 29 de julio de 2010

Fue solo el aire...

Fue solo el aire...
La brisa se posa en en mis mejillas,
un viento recorre mis dedos,
una mueca se dibuja en mi rostro,
de repente se hace presente un corazon roto...
Mi garganta se desgarra, mis sueños se desangran,
la ilusion empieza a desaparecer,
a medida que tu te alejas...
Crei que eras lo que esperaba,
crei que era de ti todo lo que guardaba,
crei y me equivoque en creer
que tu serias esa mujer, que serias mi amada.
Necesito seguir creyendo que hay alguien
esperando por mi,
que siguen sus brazos sin nadie,
que sigue el amor ahi...
Ahora sigo donde empece, donde nace mi camino,
en busca de la felicidad, del delirio,
en busca de lo que alguna vez tuve
y hasta el dia de hoy, no he tenido...
Sigo donde el amor me dejo,
esperando por el, impaciente,
mitigando la espera me ilusiono
solo con el aire de una ilusion...
Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

sábado, 10 de julio de 2010

No es natural, pero es real.

No es natural, pero es real.
Muchas y obices reacciones tiene la aprobacion
sobre la legalizacion de las bodas de personas
del mismo sexo en la Republica Argentina.
No es raro encontrar puntos a favor y en contra, como todo,
hay personas que estan en contra
como la Iglesia y sectores conservadores.
A favor: Sectores progresistas, homosexuales y afines.
Aunque podria agregarse un grupo mas,
un grupo paradestinatario, que esta en el medio,
personas comunes, que es el gran grueso de la sociedad
que miran con cierta sospecha y curiosidad en que terminara.
No es nada nuevo que la Iglesia este en contra de algo novedoso,
no hay que asombrarse por querer parar lo inevitable,
como cuando se refuto la idea de que la tierra es el centro del universo.
Pero, los tiempos han cambiado, las sociedades son otras,
hay un abrupto corte entre lo privado y lo publico,
en esta dicotomia que se creia que ser homosexual
era casi un pecado, que se debia ocultar y hasta tapar de la sociedad.
Asi, lo privado se convirte en publico, dejar de ser un anonimo,
para tener el valor suficiente para afrontar la carga etica
de otros, que veran con malos ojos lo publico de expresar
su condicion sexual, de tener un nombre y apellido y ser diferente.
No hay que naturalizar lo social, no es natural que un hombre
desee a otro hombre, que una mujer desee a otra mujer,
pero como con Procusto, no debemos adecuar
la realidad a nuestros pensamientos, si no simplemente adecuarnos a ella.
Uno de los puntos que mas debate ha traido, es el hecho de adopcion,
el niño adoptado dentro de un parametro de situaciones homosexuales,
no lo perjudicaran, acaso el ejemplo que tiene de en casa,
sera de dos personas y el niño adoptara tales comportamientos,
es casi seguro que si, como tambien es seguro que el niño,
dada una cierta estabilidad emocional y mental elegira.
No tengo dudas de que la adopcion es el tema que mas trabas trae,
pero tambien, viendolo de otro punto de vista,
creo firmemente que es una solucion para miles de chicos que viven sin un hogar,
asi tambien el hecho de que personas del mismo sexo no puedan concebir,
entonces habra un control de la poblacion, reduciendo considerablemente
el hecho de superpoblacion en la que se arraigan las ciudades,
y de las cuales, por no tener una contencion, los jovenes cometen ilicitos.
Es un final abierto para un tema que trae una cola de cometa,
un nuevo desafio para los estados,
una variante para las sociedades
y una inevitable muestra de que las fronteras son traspasadas,
los ideales han cambiado, y el hoy es diferente al ayer.
No es natural que dos personas del mismo sexo se deseen,
pero es real, que lo hacen y luchan por sus derechos,
no somos nadie para negarselos, pues
gracias a la redaccion de un ideal: Todos somos iguales.
Fernando Alberto Rodríguez Fernández.

miércoles, 7 de julio de 2010

Tan dificil encontrarte... tan facil perderte.

Tan dificil encontrarte... tan facil perderte.
Me hallo con las manos vacias,
miro mis palmas, no hay nada,
encojo mis dedos en un puño cerrado,
miro al cielo buscando resguardo.
Miro el mismo cielo que nos cubre,
con las olas rompiendo en la arena,
las estrellas lejanas alumbrando
y extinguiendose en el oceano..
Se oye el rugir del mar y un viento me cubre,
abrazo mi cuerpo,
imaginando que abrazo el tuyo,
acaricio mis hombros, te acaricio...
Sufro en silencio, comienzo a llorar,
no hace mucho estabamos caminando,
con nuestros pies besando el mar,
con las manos entrelazadas... juntos.
Heme aqui solo, consolandome,
susurrandole al viento que te diga que vuelvas,
que sigo donde me dejaste,
cuando al amanecer te fuiste...
Siempre es dificil encontrarte,
siempre me es dificil no imaginarte,
y al mismo tiempo, siempre,
siempre es tan facil.. perderte.
Fernando Alberto Rodríguez Fernández.