lunes, 12 de octubre de 2009

En la oscuridad de tus cabellos...

En la oscuridad de tus cabellos...
Imagino tenerte junto a mi,
en esta hermosa noche,
en este instante sagrado sentado en la hierba,
observando a las millones de estrellas...
Te imagino sonriendo,
con tu piel tan blanca y pura,
con tus ojos de un negro profundo
como el universo de mis sentimientos...
Juegan mis dedos en tus mejillas,
juega mi boca en tus labios rojos,
en tu boca deliciosa
que me invita a probar y beber de tus besos...
Abrazo tu cuerpo, acaricio tu ser,
susurro en tu oido derecho
que jamas pense en necesitarte asi,
ya que me haces muy feliz...
En la oscuridad de la noche no logro distinguirte,
me pierdo en el oscuro infinito
de tus cabellos, y cuando te encuentro
me doy cuenta que te esfumaste
cuando me desperto el viento...
Fernando Alberto Rodriguez Fernandez.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Dos fases, dos colores centrales: la noche y la luz. Ella es la noche, lo dice su pelo y sus ojos. Y ella también la luz, lo dice su piel láctea. Un centro medular y al mismo tiempo lugar de lo lúdico. Y un color también para caracterizarlo: el rojo de labios. Si algo caracteriza el poema aquí será el instante en el que todo se decide: el beso. Así el tiempo-viento irrumpe para resituar el mundo en su dinámica dual: luz-negra noche.

Anónimo dijo...

La observación anterior está mejor que el poema mismo.

La verdad siempre por delante y por detrás.

Hace tiempo que no entraba a leer tu espacio de virtuosismo espurio y pleonásmica retórica. Sin lugar a dudas, éste es el lugar más bizarro y de dudosa calidad al cual he entrado, pero eso le da la verosimilitud con el creador.

Saludos efectuosísimos.

Lost

Anónimo dijo...

99 red...